Ratón de biblioteca
Un ratón de fina estampa,
Elegante, de bastón
se escondió en la biblioteca:
anduvo con sus anteojos
husmeando por los rincones.
Nada encontró por el piso
ni tampoco en los cajones
Revisó entonces ficheros,
alisándose el bigote,
Buscando no se sabía
si queso ... o … bibliografía.
Al fin dio con algo bueno
y se quedó satisfecho:
En un libro halló alimento
y hasta un bien mullido lecho.
El papel sabía a afrecho
A tabaco, a chocolate
a jengibre y queso fresco
y algo de gusto a tomate.
Qué placer el del comer
Qué placer el masticar
El roer y más roer
Dia y noche
sin parar
papel papel
más papel,
sabroso
y
viejo
papel.
Devorando sin mesura el ratón perdió figura,
Se le ensanchó la cintura
Le aumentaron los mofletes,
Le pesaban las rodillas como si fueran grilletes.
¿Tanto engorda la lectura?
El libro
me queda
chico
Las tapas
ya no me
tapan
El papel
ya
se me
acaba
el
pa
pel
se
me
a
ca
bó.
Dijo el fornido ratón
Preparando su mudanza
con anteojos y bastón.
Qué susto se dio Teodoro,
qué sorpresa se llevó
aquel niño tan lector:
Al abrir el Don Quijote
Un gran ratón se escapó
Un ratón lustroso y gordo,
Un ratón de exposición.
Lentes calzaba en su frente,
pecho de amplio vellón,
laaaargos
bigotes brillantes
y en la mano y apretado
de ébano y plata, un bastón.
Caray con el ratón fino
Ni una hoja le dejó
Al Quijote masticado
Sólo el lomo le quedó.
*
No hay comentarios:
Publicar un comentario