sábado, 28 de abril de 2012

Lecturas en Chapadmalal


... y yo me quedé leyendo en la playa, y con la silla a cuestas para el regreso (más el bolso), desde el Cruz del sur, a casa, más tarde. Una caminata bellísima, con la tarde de sol y el viento de frente, teniendo el Atlántico azul como nunca, a mi derecha, a la izquierda las amplias lomadas de Chapadmalal, y al frente la cinta del camino, con sus subidas y bajadas.  Ayer, entre las cosas que debo haber anotado, está la lectura de El país del agua, algo trabajosa por el exceso de detalle en la descripción del funcionamiento de las esclusas en la zona de los Fens, es decir terrenos anegadizos, inestables, que es donde ubica la narración en un plano real y simbólico, también, donde los Fens y sus vaivenes terrenal-acuáticos vendrían a ser una metáfora de la cambiante historia humana, inestabilidad, etc.. Hasta ahora no me entusiasma, aunque es un trabajo bastante sólido desde lo novelístico. Está considerada una de las mejores novelas inglesas contemporáneas. Puede ser, todavía me falta andarla más. Entretanto, seguí leyendo cuentos de Alice Munro, de los que escribí ayer, esas partes que se perdieron por haber apretado –o no- alguna tecla. Así que para no repetirme, no digo nada acá. 

Otra lectura que empecé es la de Mary Russell sobre viajeras audaces de todos los tiempos. Es muy interesante. Tenía la boleta de compra adentro: en el año 95 a The Good Book Guide, en la época en que me mandaban sus fabulosos folletos-revistas de libros ingleses. Y costó 5.99 libras. Enterarme de la fortaleza, decisión, valentía de mujeres arrostrando viajes en épocas tan diversas, naufragios, recorridos arriesgados por desiertos, tierras salvajes, etc, etc., me ha dado ánimo para no achicarme ante pequeñas cosas como ayer. Estoy escribiendo en el porch delantero, la ntbk apoyada en la base del arco de piedra, mientras se va haciendo de noche. Barbara y Cristian fueron a dar una vuelta en auto y a ver si podían conocer las instalaciones de la posada Flor de Lis, acá cerca. Una novedad. Bueno, ahora cierro y sigo adentro, a ver qué hacen los chicos que no los oigo.