miércoles, 11 de enero de 2017

Tanteos




                                           Hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo (...)
                                              Borges, “El fin”.
Una luz acostada
o una llanura iluminada
un vacío pleno de silencio
o una voz secreta intraducible.

Pastizales ardidos amarilleando al sol
y aves ocultas y agoreras
trinando sus alarmas

alguien camina
una mirada que pasea
sus juicios agrestes
rudimentarios y ligeros
sobre el misterio del mundo
tan callado

mientras al este, el incansable océano
hamaca la eternidad
en sus olas
y en el reposo
de la infinita arena.

                                          Chapadmalal, 1/17