miércoles, 15 de febrero de 2017

Naufragio








A veces la noche
remolca pesares que abandona
en las orillas del alba

se dejan mecer
por el agua mansa que los baña
arrastrando sal y ardidas lágrimas

un sueño naufragado se recuesta
y vuelca sus despojos en la almohada

y todo se lo lleva la pleamar
de la conciencia que amanece

disuelta la memoria el goce
la plenitud balbuceante de la sábana

Pobreza de sueño



Del sueño pobre

Sequía del sueño escaso y frágil
arremolinados
bultos de recuerdos viejos
ruedan y se desintegran
ante piedras hoscas
de obligaciones y rutinas.

Ah yermo territorio del sueño pobre!
Breve,  liviano, insuficiente cobertor
de la  fría desnudez de la conciencia
esa dama inquieta y petulante
campaneándose en la noche
entrometida en todo
aguafiestas de las casas del sueño y sus misterios
ladrona de las ofrendas del olvido
 y los consuelos
 los amparos        

de amores ganados a la muerte
entre la noche y el alba.

Homenaje al amor y los amores



Homenaje al amor y a los amores 


Amores locos
amores suaves
amores sabios y amores rabiosos
amor de todo un día
y amor de una sola noche
amor como una cueva honda
oculta al mundo, amor prohibido
y amor expuesto al cielo
a la arena y a la hierba
y a la luz de todas las ciudades
como una bandada de pájaros
cruzando el aire abierta y uniforme
unida y despareja
persistente en su vuelo incierto inagotable
amor de años que se extienden
o de semanas que se angostan
y de horas apuradas que se escurren como el agua
amor de arranques vespertinos
y de siestas prolongadas
amor dichoso
y amor atormentado
de estepa ardida
de selva enmarañada
amor oceánico
amor espasmódico
amor quieto sosegado.

¡Con cuánto torbellino me han llegado
las visitas del amor enamorado!
Con qué maligna astucia
la muerte ha venido a interrumpirlas
vaciándome los brazos extendidos
que tientan aire sólo aire aire ¡ay!
ya por siempre desabrido.