El fuego
Has encendido el fuego.
La luna
brilla y vela
en el jardín blanqueado.
El mar
Desolado y negro
Muerde incansable la tierra.
En la casa, en el centro del hogar
arden los leños.
Altas las llamas
Se llevan, en su ardor
Todas las penas.
Ausencias, faltas, deudas,
Antiguos fragores del rencor
Y crepitar de culpas, de olvidos
Y abandonos.
Todo se lo lleva el fuego
como el mar
la infinita arena y el incesante oleaje.
Rescoldos y luego cenizas
Sal y espuma
Humo y viento.
El resto, (ya fue dicho), es silencio.
Mientras, has encendido el fuego.
Villa Elisa, invierno 2008
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