martes, 13 de mayo de 2014

Poesía

Aire sin refugio 

No ha amanecido aún.
Una niebla rojiza fusiona tierra, árboles, hierba y cielo.
Difuminado, impreciso,
tiembla el mundo tras los vidrios. ¿Quién lo habita?
Apenas, de a ratos, un chasquido de gotas
que cae, del tejado a las piedras
y en las piedras ya son espejos velados en tiniebla.
Y nada nada que quiebre tanta húmeda quietud.
Como en el sudario de vapores
Que rodean la Casa Usher,
No cantan pájaros ni ladran perros,
Y parece ominoso el aire sin refugio.
El tiempo, emboscado en esta penumbra
del crepúsculo del alba, está en suspenso
 y es la vigilia del insomne
cuando se asoma al mundo ajeno,
la que pregunta,
también ella inundada de niebla y de silencio,

lo que ningún amanecer responde.

1 comentario:

  1. me gusta esta poesia. es profunda y de elevado lenguaje Quien no tiene refugio? transfigurado en "aire" describe una atmosfera, gelida, asfixianate ,el tiempo, la vida misma en "humeda quietud" suspendida.

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